Refuerzos con comida, estrés y adicción

Los humanos y los caninos tenemos distintas reacciones fisiológicas, neurológicas y comportamentales con relación a la alimentación

Para ubicarnos en contexto

Antes que nada debemos definir qué es un perro o lobo, y qué es un humano (primate) en relación con el acto de alimentarse, y agregamos otra comparativa más extrema como son los ungulados (caballos, cebras, ñus, etc.)

Como vemos en la tabla anterior, hay una gran diferencia entre caninos y humanos.

Los lobos deben cazar un alimento que corre, patea y tiene cuernos afilados. Durante la caza hay dos grandes riesgos:

  1. fallar en la caza, gastando mucha energía sin poder recuperarla con lo cual queda menos fuerza para otro intento
  2. morir en el intento por una patada o una cornada

Esto hace que los lobos hayan evolucionado para comer cada varios días, disminuyendo de ese modo el riesgo. Ingieren grandes cantidades de calorías en cada comida de una sola vez, con lo cual el acto de comer es rápido con relación a los otros animales de la comparativa.

Al comer lo hacen intentando estar lo más lejos posible unos de otros, la cercanía incrementa la tensión que ya de por sí existe en las comidas. Si fuera posible, les gustaría más llevarse un trozo bien lejos del grupo y comerlo en soledad en algún lugar apartado, como observamos hacen los perros cuando se llevan su hueso a un rincón escondido del terreno.

Caballos (y ungulados en general)

Los ungulados tienen menor riesgo de muerte mientras comen que mientras duermen. En las horas de sueño, el estrés es menor a las horas del día, ya que muchos ojos y orejas están más atentos en el día que en la noche, para evitar ser depredados. Es por eso que suelen echar cortas siestas durante las comidas, de unos pocos minutos por vez, sin necesidad de echarse ya que pueden dormir de pié.

El momento de comer sienten la tranquilidad que da la vigilancia del grupo. Las comidas son de bajas calorías, sin necesidad de búsqueda, la hay en abundancia al alcance de la boca, y solo deben cuidarse de no quedar alejados del grupo. Esto nos está diciendo ya que el acto de comer es una situación social, comer en conjunto aumenta las endorfinas y baja los niveles de estrés. Un ungulado prefiere pastar en un terreno donde hay menos alimento antes que alejarse del grupo, la lejanía puede significar la muerte.

Primates (y humanos)

Los monos comen casi siempre sobre las copas de los árboles, donde la posibilidad de ser depredados es casi nula. Hay abundancia de alimento, el cual no huye ni es peligroso, por el contrario se presenta disponible a la mano sin inconvenientes.

Comen prácticamente todo el día, alimentos de bajas calorías en su mayor parte. Y comen cercanos unos a otros, desplazándose por la copas de los árboles en conjunto.

La abundancia es tal que generalmente no hay problemas en que dos o más individuos coman de la misma rama.

Conclusiones

Los humanos solemos hacer relaciones sociales durante la alimentación. Las fiestas, comidas de negocios, etc. lubrican nuestras relaciones sociales porque nuestros niveles de estrés son bajos cuando comemos, y nuestras endorfinas están altas.

Los perros no pueden socializar comiendo. A nadie se le ocurriría socializar perros colocando sus cuencos de comida uno al lado del otro. Sin embargo los humanos socializamos colocando nuestros platos uno cerca del otro sobre una mesa a la que compartimos.

Los perros están a la defensiva todo el tiempo, protegiendo su alimento del compañero. Nunca he visto un grupo de personas compartiendo una cena en medio de amenazas con sus cuchillos para defender sus platos.

Relación entre adicción y estrés

Por una serie de mecanismos degenerativos en el llamado Nucleo de Accumbens (área con gran concentración de receptores dopaminérgicos), las adicciones se presentan con mayor fuerza cuando hay situación de estrés (elevados niveles de cortisol). Esto hace que si premiamos a un perro con comida, en reemplazo de la recompensa social que es la natural en los cánidos, se llegue fácilmente a situaciones adictivas a los premios en forma de bocadillos.

Esta adicción puede ser útil si se persigue una alta eficiencia y proactividad en determinados adiestramientos, como las exhibiciones en pista etc. pero resultan muy negativas y destructivas de la relación social cuando se pretende educar e integrar al perro a su contexto social familiar.

Este ha sido una resumida explicación. Podríamos profundizar en el llamado Sistema de Recompensa (implicado en el desarrollo de las adicciones). Y sobre todo en los receptores del Núcleo Accumbens.

Abajo hay disponible un audio con la explicación hablada de este tema. Puedes oírlo incluso bloqueando la pan

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